Incautan en España yate de 90 millones oligarca ruso sancionado por EE.UU

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El multimillonario ruso Viktor Vekselberg, de origen ucraniano, el dueño del imperio del aluminio, lleva años bajo la lupa de Estados Unidos, pero no es uno de los oligarcas afectados por la sanciones de la Unión Europea. De ahí, que la Guardia Civil no hubiera podido intervenir hasta ahora su lujosísimo yate, el Tango, amarrado en Palma y sobre el que se habían hecho ya numerosas gestiones desde hace semanas.

Esta mañana ha sido registrado e incautado por los agentes , en el marco de una comisión rogatoria de Estados Unidos y bajo la dirección del Juzgado de Instrucción número 2 de Palma de Mallorca. Es el primer buque que se interviene por orden judicial en nuestro país, desde que empezó la invasión de Ucrania, al margen de los procedimientos instados por Marina Mercante.

La operación se ha realizado de forma conjunta con las agencias de Estados Unidos FBI y Homeland Security Investigations (HSI). Además de la incautación, los agentes han realizado una entrada y registro en el interior del yate, de 78 metros de eslora y valorado en mas de 90 millones de euros, que se encontraba amarrado en el astillero de Palma de Mallorca.

Si bien hasta el momento Vekselberg, persona muy próxima a Vladimir Putin, no figura entre los sancionados por la Unión Europea, sí que lo está por el Departamento del Tesoro (OFAC) de Estados Unidos, donde se le investiga por fraude fiscal, blanqueo de capitales y falsedad documental en relación precisamente con la ocultación de la propiedad real de este yate de lujo para tratar de evitar la sanciones. El procedimiento, por tanto, por el que se ha llevado a cabo esta actuación no tiene nada que ver con las retenciones provisionales acordadas hasta ahora de otros barcos de lujo por parte de la Dirección General de Marina Mercante.

Hasta mediados de marzo se habían retenido tres yates sospechosos de pertenecer a personas sancionadas por la UE a raíz de la invasión de Ucrania: el Valerie, en Barcelona, el Lady Anastasia, en Puerto Adriano, y el Crescent en Tarragona, todos ellos propiedad en teoría de conocidos oligarcas rusos. El objetivo de esas inmovilizaciones es acreditar que pertenecen a quienes se sospecha, se trata de un procedimiento administrativo y en ninguno de los casos medió intervención judicial, como sí ha ocurrido con el Tango.

El poderoso oligarca al que en teoría pertenece es el cofundador de Rusal, el gigante del aluminio mundial, y el creador del llamado Silicon Valley ruso. Posee empresas energéticas y de telecomunicaciones y se le considera el cuarto hombre más rico de Rusia (tiene una fortuna estimada de 9.000 millones de euors) y uno de los más poderosos por su cercanía a Putin.

El yate intervenido tiene bandera de las Islas Cook y está registrado a nombre de una sociedad radicada en las Islas Vírgenes Británicas, que a su vez está administrada por sociedades de Panamá, todo ello siguiendo una compleja trama financiera y societaria para ocultar la verdadera titularidad real del mismo.

Durante la entrada y registro practicada en el interior del yate se ha requisado diversa documentación y dispositivos informáticos que serán analizados para, entre otras cosas, corroborar la identidad de su propietario real.

Esta actuación ha sido desarrollada conjuntamente por la Jefatura de Información (UCE-3) de la Guardia Civil, el Grupo de Información de la Zona de la Guardia Civil de Illes de Baleares y miembros de las agencias federales FBI y HSI de Estados Unidos, bajo la dirección del Juzgado de Instrucción Número 2 de Mallorca.

También la justicia norteamericana está tras el megayate Crescent, propiedad del también oligarca Igor Sechin. Así, un juzgado de ese país ha pedido a uno de Tarragona algunas actuaciones en el marco de una investigación que mantiene abierta contra este individuo, muy próximo a Putin. Así, el juez español ha ordenado a la Policía que hoy tome declaración a trabajadores de la embarcación de lujo que, como se recordará, fue inmovilizada de forma provisional el pasado 17 de marzo por la Dirección General de la Marina Mercante.

El megayate «Crescent» tiene bandera de las Islas Caimán, 135 metros de eslora y 21 de manga, y está atracado en el puerto de Tarragona. Fue la tercera embarcación de lujo que retienía nuestro país y se trata además de ‘caza mayor’ al pertenecer a Igor Sechin, uno de los oligarcas del núcleo duro de Vladimir Putin. Es director ejecutivo de Rosnef, la petrolera estatal rusa y encabeza la lista de sancionados de la UE, pero tal y como informó ABC fuentes de Inteligencia lo han tenido en el radar desde hace más de una década al ser señalado tanto por un investigado en el caso Aguas de Mijas como por Mijail Monastyrski, una ‘autoridad’ criminal rusa, como el enlace entre el Kremlin y las mafias.

El ‘Crescent’ es el tercer yate, junto con el «Valerie», en el puerto de Barcelona, y el «Lady Anastasia», en puerto Adriano (Calviá), que se inmoviliza de forma provisional en lo que va de semana. Este buque, que llegó a Tarragona el 2 de noviembre de 2021, había solicitado salida a Capitanía Marítima de Tarragona el pasado día 4 de marzo, pero no zarpó. Ese mismo día Francia confiscó a Sechin otro yate, el ‘Amore Vero’ en un astillero en La Ciotat, en el sur de Francia.