COVID 22: la enfermedad sigue mutando

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Han pasado dos años y medio desde el estallido de la pandemia por Covid, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) llamó Covid-19 por su hallazgo inicial a finales de 2019. Esa fecha será recordada por el antes y el después que supuso para el mundo. En 2022, tras seis oleadas de virus en continentes como Europa, la población sigue enfrentándose a la enfermedad, aunque de manera algo diferente. Hay, dicen los especialistas consultados, una serie de diferencias del Covid-22 respecto al Covid-19.

En cualquier caso, el consejo que ayer volvió a lanzar la OMS es que el SARS-CoV-2 sigue siendo una emergencia sanitaria global. Prueba de ello es que en las últimas dos semanas ha repuntado con un 30% más de casos. Europa se encuentra de lleno en esa escalada. Francia, a ritmo de 200.000 contagios al día. España, a menor paso, registra entre 50.000 y 85.000 casos por semana. El azote está producido por dos nuevas subvariantes de Ómicron: la BA.4 y la BA.5, que poseen una rapidez en su propagación mucho mayor que sus antecesoras.

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  • Según los mismos expertos, la población no está siendo consciente de la transmisión del contagio que se está alcanzando, además de alertar de que el pico de esta bocanada del virus se alcanzará en quince días, lo que, aseguran, se traducirá en un notable aumento de ingresos hospitalarios y revivirá, tal vez, el desbordamiento del sistema sanitario. El informe publicado ayer por el Ministerio de Sanidad da cuenta de que el goteo de muertes no es alarmante, pero sí incesante: en una semana han fallecido 292 personas por Covid.

De acuerdo con los especialistas de las sociedades científicas del país, estas son algunas de las características que presenta la denominada Covid-22:

¿En qué se diferencia la variante actual?

Juan Jesús Gestal, catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), explica que los sublinajes actuales de Ómicron, BA.4 y BA.5, son más transmisibles en comparación con los que han circulado hasta ahora. Coincide con Carmen Cámara, secretaria de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), en que estas subvariantes tienen mayor escape inmune, diferenciándose así de las demás y produciendo mayor volumen de reinfecciones. Se están produciendo numerosos casos de personas que se infectaron de Delta, de Ómicron después, y ahora de las subvariantes otra vez.

El profesor Gestal hace alusión también a la nueva subvariante, la llamada Centauro: «Se trata del sublinaje BA.2.75, del que se detectaron los primeros casos en la India el pasado 30 de junio. Tiene 45 mutaciones en común con la BA.5 y 15 particulares, y al parecer una velocidad de transmisión cinco veces mayor que los sublinajes que han circulado hasta ahora». En pocos días es la causante del 20% de casos en el país asiático. La OMS afirma, a este respecto, que desconoce si este sublinaje tiene más escape inmune o si causa una enfermedad más grave, pero ya «vigila de cerca» este nuevo peligro.

¿Cambian los síntomas?

Los expertos coinciden en que no existen diferencias importantes entre los síntomas de estas nuevas subvariantes con los conocidos hasta ahora, pero que se están dando muchos casos de pacientes que son positivos en Covid y que además padecen otros tipos de virus respiratorios.

Los síntomas más comunes son: catarro con congestión nasal, tos, dolor de garganta, fatiga, cefalea, dolores musculares, cansancio y en ciertos casos, diarreas y problemas gastrointestinales.

En general, los cuadros son leves, salvo en personas inmunodeprimidas, no vacunadas y personas mayores con muchas vulnerabilidades. Además, los especialistas desmienten que el periodo de incubación (de tres días, se ha calculado, desde el contacto con el infectado) y también que la duración de la enfermedad sean menores.

¿Cuándo sospechar y confirmar el contagio?

Marcos López Hoyos, presidente de la Sociedad Española de Inmunología, afirma que lo que sí es mucho más rápido es el contagio de estas nuevas formas del virus, por lo que hay que estar alertas a los síntomas y ser consciente de cómo actuar ante ellos para conocer si se está infectado o no. Además, apunta Cámara, el hecho de haber estado contagiado de Covid-19 no evita hacerlo ahora; de hecho, la mayoría de los casos están produciéndose en personas que están repitiendo la enfermedad.

En cuanto al procedimiento de detección a seguir, el test de antígenos y autodiagnóstico en el domicilio es la opción más fácil a la hora de confirmar el contagio. Pero, como sucedía anteriormente, es posible que la carga viral sea tan baja que la prueba no la reconozca. Como explica la secretaria de la SEI, esto se debe a la vacuna y a la tasa de cobertura poblacional en países como España; no se debe a las nuevas representaciones del virus, por lo que si los síntomas persisten, hay que repetir el test en los días siguientes y tomar precauciones para no contagiar a nadie más.

¿Cuál es la situación hoy?

A principios de abril se produjo un aumento de la incidencia que alcanzó el pico el pasado 11 de mayo. En ese momento, el responsable era el sublinaje BA.2 de Ómicron, junto con la mayor interacción social sin medidas de protección. Desde el 12 de junio se inició una explosión de casos debido a los citados sublinajes BA.4 y BA.5, detectados en enero y febrero en Sudáfrica, y que ya eran entonces los dominantes en Portugal. A día de hoy son los hegemónicos en España (más del 70% de los casos).

El profesor Gestal explica: «Los virus tienden a evolucionar hasta alcanzar su máxima eficacia biológica (mayor transmisibilidad y menor gravedad) y parece que con Ómicron y sus subvariantes se está alcanzando, lo que hace pensar en que esta pueda ser (con los diferentes sublinajes que aún puedan aparecer), la variante con la que termine la pandemia». Otros expertos aseguran que, de momento, el futuro de la pandemia es una incertidumbre y los inmunólogos avisan de la magnitud de esta ola superando a la de las últimas navidades y dejando aún malos datos.

¿Cómo es el recuento?

Sanidad no se ha planteado volver al antiguo recuento de casos, aunque el actual, modificado la pasada primavera, impida saber el número exacto de contagiados, ya que solamente recoge la incidencia entre los mayores de 60 años. Los especialistas son unánimes: no se conoce la dimensión real de la enfermedad. El presidente de la SEI afirma a ABC que si no se controla la situación en cuestión de dos semanas se empezarán a notificar casos en forma de ingresos hospitalarios y se tensionará el sistema de nuevo, a lo que Javier Millán, urgenciólogo de la Comunidad Valenciana, añade la necesidad de una buena planificación del sistema de urgencias y emergencias si eso ocurre.

¿Volverán las medidas?

Los doctores Lorenzo Armenteros, portavoz de la Sociedad Española de Médicos Generales y de FamiliaLópez Hoyos y Millán abogan por la vuelta de la mascarilla cuando no se pueda establecer distancia de seguridad; otros, como Gestal, consideran que no es necesario recobrar su uso y que se está haciendo bien en convivir con el virus con «tranquilidad y prudencia» dejando la decisión a cada uno. Excepto para los más vulnerables, a los que todos aconsejan utilizar la mascarilla FFP2 en lugares cerrados. La segunda medida que aconsejan es mayor vacunación: carecen de tercera dosis el 23% de los españoles de 50-59 años; el 38% de los de 40-49 años; o el 55%, entre 30 y 39 años.