Alemania, Francia e Italia se plantan ante Putin y aseguran que pagarán el gas en euros

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El canciller alemán, Olaf Scholz, confirmó este viernes que Alemania seguirá pagando en euros el gas ruso, a pesar de las últimas declaraciones de Putin, en las que amenazaba con cortar el suministro a los países ‘no amistosos’ que se nieguen a pagar en rublos, en cumplimiento del decreto que acaba de firmar y que contempla la suspensión de las ventas de gas a los compradores que no paguen en moneda rusa. Putin presentó ayer en un discurso televisado el nuevo decreto y agregó que la falta de pagos en moneda rusa daría lugar a la «detención de los contratos existentes». «El incumplimiento de estos pagos se considerará un incumplimiento del deber del comprador y tendrá todas las consecuencias necesarias», dijo.

En una primera reacción a estas declaraciones, Scholz se remitió a la conversación telefónica que ambos mantuvieron en la tarde del miércoles, a petición del Kremlin, en la que Putin le explicó personalmente que promulgaría una ley según la cual las entregas de gas tendrán que pagarse en rublos a partir del 1 de abril, pero enfatizando que nada cambiará para los socios contractuales europeos, puesto que los pagos que les correspondan se seguirán realizando exclusivamente en euros y se transferirán como de costumbre a Gazprom Bank. Este banco, que no se ve afectado por las sanciones, será el encargado de convertir el dinero en rublos en una subasta en la bolsa de valores de Moscú. No está todavía claro si esto significaría que los clientes europeos tendrán que pasar por el aro de abrir una cuenta en rublos, vender indirectamente euros o dólares en la bolsa de Moscú, o ingresar euros en una cuenta en rublos que serían transferidos al cambio a Moscú. En cualquier caso, se trata de un enjuague aparentemente improvisado por Putin para poder seguir vendiendo gas a Europa a pesar de la negativa a cumplir su decreto, que según fuentes del Gobierno alemán ha sido anunciado «como parte de la propaganda interna» y establece incluso que los compradores están exentos del procedimiento con la bendición de una comisión del Gobierno ruso, por lo que el Kremlin mantiene abiertas varias posibilidades.«En los contratos queda bien claro que se pagará en euros, como mucho en dólares, y en la conversación con Putin insistí que así seguirá siendo», dijo hoy Scholz

Scholz se mantiene de antemano en lo acordado por el G-7. «En los contratos queda bien claro que se pagará en euros, como mucho en dólares, y en la conversación con Putin insistí que así seguirá siendo», declaró este viernes, durante una comparecencia con el canciller austriaco Karl Nehammer en Berlín. «¿Qué es lo que pretende Putin exactamente?, lo analizaremos detenidamente, pero lo que está en vigor para las empresas es que pueden pagar en euros y así lo harán», zanjó.

Francia se unió también al plante. El ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, que se entrevistaba en la capital alemana con su homólogo Robert Habeck, estuvo de acuerdo en que «es importante para nosotros que no demos la señal de que vamos a dejar que Putin nos chantajee», al tiempo que el ministro de Finanzas alemán, el liberal Christian Lindner, llamaba a las empresas europeas a «que no paguen en rublos». El primer ministro italiano, Mario Draghi, confirmó tras mantener por su cuenta otra conversación con Putin que el decreto incluye una puerta de atrás a través de la que todos los países miembros de la UE pueden seguir pagando el gas ruso en euros o dólares e intentó tranquilizar, asegurando que «el suministro de gas no está en peligro». Ante la confusión que creaban las declaraciones contradictorias de Moscú, Draghi explicó que «creo que ha habido un proceso de reflexión interna en Rusia que ha llevado a una mejor definición de lo que significa pagar en rublos o hacerlo según el presidente Putin». Finalmente, el portavoz de Putin, Dmitri Peskov, asintió finalmente que esos pagos europeos «pueden seguir realizándose como hasta ahora».

Nacionalizaciones

Con las reservas de gas al 26% —el equivalente a 80 días de consumo—, Alemania depende para el funcionamiento de su economía de que el suministro de gas ruso no sea interrumpido y ha decretado el primero de los tres niveles de alarma del sistema de emergencia. En caso de que deba decretar el tercer nivel, el Gobierno tendría que imponer racionamiento de gas a las viviendas y las empresas. Pero si bien Putin ha accedido a no cerrar por ahora el grifo del gas, al menos en algunas de sus declaraciones, eso no significa que Europa y Rusia hayan enterrado el hacha de guerra energética. Francia y Alemania se están preparando para un eventual corte de las importaciones de gas ruso, en palabras de Le Maire, «puede darse una situación en la cual el día de mañana, en circunstancias muy particulares, no haya más gas ruso (…) nos corresponde prepararnos para ese escenario y lo estamos haciendo».

El Ministerio de Economía alemán está madurando planes impensables hace solo unas semanas y ha encargado un estudio sobre la posible expropiación y nacionalización de las filiales alemanas de las energéticas rusas Gazprom y Rosfnet, según publica Handelsbaltt. Inspectores de la Comisión Europea llevaron a cabo este vierne una redada, con registros en varias de las sedes de Gazprom en Alemania, accediendo a sus bases de datos en virtud de una investigación por posibles manipulaciones de precios.

Johnson también se niega

Otro de los países que no pagarán en rublos, pese a las amenazas del Krenlin, es el Reino Unido, según ha trasladado un portavoz del primer ministro, Boris Johnson. A preguntas de si existiría alguna circunstancia por la que Gran Bretaña pagaría el gas en la moneda rusa, el portavoz indicado a la prensa que «eso es algo que no» busca el Gobierno británico, según ha recogido el diario ‘The Guardian’.